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La Psicolog�a del Prejuicio: Un Resumen

Formas Sutiles de Prejuicio

Como lo demuestra este corto estudio, las ra�ces del prejuicio son muchas y variadas. Algunas de las ra�ces m�s profundas e intensamente estudiadas incluyen factores de personalidad como el autoritarismo de derecha y orientaci�n por dominancia social, factores cognitivos tales como la tendencia humana a pensar categ�ricamente, factores motivacionales como la necesidad por el autoestima y factores sociales tales como atribuciones severas de miembros del grupo interno hacia el comportamiento de los miembros del grupo externo. Estudios de estos factores sugieren que las actitudes prejuiciosas no se limitan �nicamente a algunos individuos patol�gicos mal guiados; m�s bien, el prejuicio es el resultado del funcionamiento humano normal, y todas las personas son susceptibles de una manera o de otra.

Pero a�n as�, todav�a hay razones para ser optimistas; desde el punto de vista hist�rico, no hay duda de que muchos rasgos enfermizos del prejuicio y la discriminaci�n est�n en decadencia. Ya pasaron los d�as de los nazis alemanes y el Holocausto, de la esclavizaci�n legalizada, de los linchamientos por el Ku Klux Klan. Pasaron los d�as en donde las mujeres en el mundo no pod�an votar o tomar puestos pol�ticos. Ahora, en muchos pa�ses, el multiculturalismo y la diversidad est�n siendo m�s adoptados que nunca, como lo hace evidente el aumento desmesurado de la popularidad en la m�sica mundial y la cocina internacional, de la historia cultural y las celebraciones heredadas y de mayores derechos civiles para las poblaciones hist�ricamente estigmatizadas, como las personas con incapacidades, grupos ind�genas y abor�genes, homosexuales, lesbianas, bisexuales y transg�neros.

Como respuesta a estos cambios, los investigadores de la psicolog�a han vuelto cada vez m�s su atenci�n de las formas muy evidentes de prejuicio a manifestaciones m�s sutiles (Crosby, Bromley, y Saxe, 1980; Page, 1997). Este cambio de enfoque no implica que la forma tradicional de ver el prejuicio haya desaparecido, sino que las maneras contempor�neas de prejuicio son, a veces, dif�ciles de detectar y hasta pueden ser desconocidas para los que tienen prejuicios.

Racismo Sutil

Desde los a�os 1970, los investigadores han estudiado varias maneras interrelacionadas de racismo sutil (ver Tabla 3). El enfoque central de esta investigaci�n ha sido el prejuicio de los blancos hacia los negros, y aunque cada manera de racismo sutil tiene caracter�sticas diferentes, los resultados han apuntado consistentemente hacia la misma direcci�n: las personas blancas probablemente expresar�n prejuicios anti-negros cuando sea posible negarlo (tanto a ellos mismos como a otros).

Entrevista de trabajo Los estudios han encontrado, por ejemplo, que los candidatos negros a puestos de trabajo y las personas negras que solicitan ingreso a las universidades probablemente se enfrentar�n a prejuicios cuando sus habilidades sean ambiguas, pero no cuando sus habilidades sean claramente fuertes o d�biles (Dovidio y Gaertner, 2000; Hodson, Dovidio, y Gaertner, 2002). De la misma manera, un estudio sobre la obediencia a la autoridad encontr� que los participantes blancos discriminaban al seleccionar candidatos a un puesto de trabajo en una entrevista, pero solamente cuando se les ordenaba hacerlo por alguien con autoridad -una situaci�n que les permiti� negar su responsabilidad y el prejuicio (Brief, Dietz, Cohen, Pugh, y Vaslow, 2000). En este perturbador estudio, casi la mitad de los participantes recibieron una carta ficticia del presidente de la compa��a que dec�a:
"Nuestra compa��a intenta concordar las caracter�sticas de nuestros representantes con las caracter�sticas de la poblaci�n a la que ser�n asignados. El territorio en particular al que su representante seleccionado ser� asignado contiene relativamente pocos miembros de grupos minoritarios. Por lo tanto, en esta situaci�n en particular, yo creo que es importante que usted no contrate a nadie que sea miembro de un grupo minoritario" (p. 80).

Los participantes que recibieron esta carta seleccionaron menos de la mitad de candidatos negros que los que no hab�an recibido tal declaraci�n. B�sicamente, en condiciones de ambig�edad de atributos que les permite a las personas parecer no tener prejuicios, hasta las maneras "sutiles" de racismo pueden cobrar una enorme tasa en las razas minoritarias.

Tabla 3. Formas del Racismo Sutil

Nombre Citas Principales Descripci�n de los Rasgos Principales
Racismo
Simb�lico
Kinder & Sears (1981); McConahay & Hough (1976); Sears (1988) Los racistas simb�licos rechazan el racismo tradicional pero a�n expresan prejuicio indirectamente (ej. En oposici�n a las pol�ticas que ayudan a minor�as raciales).
Racismo
Ambivalente
Katz (1981) Los racistas ambivalentes experimentan un conflicto emocional entre sentimientos positivos y negativos hacia grupos raciales estigmatizados.
Racismo
Moderno
McConahay (1986) Los racistas modernos ven al racismo como incorrecto, pero visualizan a las minor�as raciales haciendo peticiones injustas y recibiendo demasiados recursos.
Racismo
Aversivo
Gaertner & Dovidio (1986) Los racistas aversivos creen en los principios igualitarios tales como igualdad racial pero tienen una aversi�n personal hacia las minor�as raciales.



Sexismo Sutil

As� como existe el racismo sutil, las investigaciones demuestran que hay sexismo sutil. Por ejemplo, Janet Swim y sus colegas (1995) han documentado la presencia de "sexismo moderno", una manera de prejuicio an�logo al del "racismo moderno" mostrado en la Tabla 3. En contraste al sexismo del pasado -que enmarca a las mujeres como no inteligentes e incompetentes- el sexismo moderno se caracteriza por una negaci�n a que la discriminaci�n sexual contin�e siendo un problema, el antagonismo hacia grupos de mujeres y una creencia de que el gobierno y los medios de comunicaci�n muestran demasiada preocupaci�n sobre el trato a las mujeres.

Otros estudios sugieren tambi�n que el sexismo est� marcado por una ambivalencia similar a la que Irwin Katz (1981) describi� en su teor�a de "racismo ambivalente." De acuerdo con Peter Glick y Susan Fiske (1996, 2001), el "sexismo ambivalente" incluye dos componentes separados pero interrelacionados: (1) sexismo hostil, que envuelve sentimientos negativos hacia las mujeres, y (2) sexismo benevolente, una ideolog�a caballerosa que ofrece protecci�n y afecto a las mujeres que adoptan roles convencionales de su sexo. Ya que el sexismo benevolente puede superficialmente parecer como un aspecto positivo m�s que un prejuicio, puede pasar desapercibido o hasta ser perpetuado por ellas mismas (Glick et al., 2000). Como en el caso de estereotipos positivos, sin embargo, el sexismo benevolente est� lejos de ser bueno. No s�lo les restringe la libertad a las mujeres y promueve la dependencia hacia los hombres, sino que la presencia del sexismo benevolente entre mujeres ! a menudo hace que las mujeres act�en como prisionera y guardia al mismo tiempo.


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