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La Psicolog�a del Prejuicio: Un Resumen

Vinculando Estereotipos, Prejuicios y Discriminaci�n

Los estereotipos no s�lo son perjudiciales por s� mismos; son da�inos ya que fomentan el prejuicio y la discriminaci�n. Despu�s de todo, si a los lectores de enciclopedias se les hace creer que la gente de raza negra pos�e limitaciones intelectuales, �por qu� gastar tiempo y dinero en la educaci�n de los ni�os de raza negra? Como es utilizado aqu�, la "discriminaci�n" involucra poner a miembros de un grupo en desventaja o tratarlos de forma injusta como resultado de su pertenencia a un grupo. De manera m�s espec�fica, la "discriminaci�n personal" se refiere al acto de discriminaci�n llevado a cabo por individuos (Ej., un gerente que se reh�sa a contratar empleados jud�os), mientras que la "discriminaci�n institucional" se refiere a pol�ticas o pr�cticas discriminatorias llevadas a cabo por organizaciones y otras instituciones (Ej., una pol�tica anti-semita de inmigraci�n).

El prejuicio, el estereotipo, y la discriminaci�n con frecuencia van de la mano, pero tambi�n es posible contar con uno de ellos sin tener a los otros. Cuando un grupo �tnico es estereotipado con un atributo neutral o positivo tal como "orientado a la familia," el prejuicio y la discriminaci�n podr�an no estar involucrados. De forma similar, un prejuicio generalizado en contra de "extranjeros" o "personas con amputaciones" podr�a no inclu�r estereotipos espec�ficos o actos de discriminaci�n. Incluso hay ocasiones cuando la discriminaci�n toma lugar sin prejuicio o estereotipos, ya sea intencional o no intencionalmente. Para ilustrar c�mo esto puede ocurrir, considere el problema hipot�tico siguiente:
Suponga que su escuela u organizaci�n es acusada de discriminaci�n sexual porque el porcentaje final de candidatas femeninas a las que se les ofreci� un trabajo en los �ltimos cinco a�os es menor que el porcentaje final de candidatos masculinos. Para llegar al fondo de este problema, usted pone en operaci�n una investigaci�n para ver cu�les departamentos son los que discriminan en contra de las mujeres. Sin embargo, sorpresivamente, la investigaci�n descubre que dentro de cada departamento, el porcentaje de candidatas femeninas a un trabajo a las que se les ofrece un puesto es id�ntico al porcentaje de candidatos masculinos a los que se les ha ofrecido un puesto. �Es esto posible? �Puede cada departamento practicar la no-discriminaci�n, mientras que la organizaci�n en su totalidad contrata a m�s hombres que a mujeres?
Este problema es una variante de la paradoja de Simpson (una paradoja estad�stica muy bien conocida), y la respuesta a ella es s� -- condiciones no-discriminatorias a nivel departamental pueden resultar en diferencias contractuales a nivel organizacional. Para ver c�mo esto puede suceder, imag�nese una organizaci�n simple con dos departamentos de igual importancia, el departamento A y el departamento B, en el cual cada uno recibe igual n�mero de solicitudes de trabajo. Como se muestra en la Tabla 1, si el departamento A fuera a ofrecer un puesto a 10% de sus solicitantes de trabajo (masculinos y femeninos), y el departamento B fuera a ofrecer un puesto a 5% de sus solicitantes de trabajo (masculinos y femeninos), ninguno de los dos departamentos estar�a discriminando en base al sexo. A nivel de organizaci�n, no obstante, m�s puestos se estar�an dando a hombres que a mujeres, debido al n�mero m�s alto de puestos ofrecidos por el departamento A que el departamento B. Al menos que exista una buena raz�n para esta diferencia en la forma de contratar, el patr�n puede representar una manera de discriminaci�n sexual institucionalizada.

Tabla 1. Un Ejemplo Hipot�tico de Discriminaci�n Sexual

  N�mero
de Solicitantes
N�mero
de Ofertas de Trabajo
Porcentaje
de Trabajos Ofrecidos
 Departamento A      
        Mujeres 500 50 10%
        Hombres 1000 100 10%
 Departamento B      
        Mujeres 1000 50 5%
        Hombres 500 25 5%
 Total Combinado      
        Mujeres 1500 100 6.67%
        Hombres 1500 125 8.33%

Como demuestran estos ejemplos, el prejuicio, los estereotipos, y la discriminaci�n difieren el uno del otro, aunque en la vida diaria ocurren muchas veces al mismo tiempo. Consecuentemente, este resumen va a discutir cada uno separadamente, comenzando con investigaciones sobre el prejuicio.


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